Mañana, 12 de agosto de 2026, la sombra de la Luna cruzará España de A Coruña a Palma. Es el primer eclipse total de Sol visible desde la península en más de un siglo, y después del de 2027 y el anular de 2028 no habrá otro hasta 2053.

Se ha escrito mucho estos días sobre a qué hora mirar y con qué gafas. Mucho menos sobre una pregunta que en un país con más de 50 GW de potencia solar instalada tiene bastante más miga: ¿qué pasa con toda esa energía cuando alguien apaga el sol?

La respuesta corta es que España va a perder unos 5 GW de generación solar en cuestión de minutos, que será el país más afectado de Europa, y que no va a pasar absolutamente nada.

Las dos cosas a la vez. Y ahí está lo interesante.

Los números de mañana

Red Eléctrica prevé una reducción temporal de aproximadamente 5 GW en la península ibérica. Para hacerse una idea: equivale en torno al 13 % de la demanda máxima de un día laborable típico de agosto.

En el conjunto de Europa, las estimaciones del operador francés RTE y de ENTSO-E —la red que agrupa a los operadores de transporte europeos— apuntan a una caída de hasta 9,7 GW entre las 19:15 y las 21:30, con cielos despejados.

España se lleva la peor parte por dos motivos evidentes: es donde la franja de totalidad toca tierra en Europa, y es uno de los países con más fotovoltaica instalada del continente.

Y aun así, ni Red Eléctrica ni ENTSO-E esperan ningún efecto sobre la seguridad del suministro. ENTSO-E ha constituido un grupo de trabajo específico y los operadores recibirán previsiones meteorológicas actualizadas minuto a minuto durante el evento.

Hay dos circunstancias que ayudan mucho. La primera es la hora: el máximo llega hacia las 20:30, con el sol a apenas 3–10 grados sobre el horizonte y la fotovoltaica ya en rampa de bajada natural. Perder producción a las 20:30 de un día de agosto duele infinitamente menos que perderla a las 14:00. La segunda es que la franja de totalidad no atraviesa las zonas de mayor concentración de potencia solar instalada del país.

La tercera, y la más importante, no es una circunstancia: es que lo sabíamos.

El precedente: 35 GW en 2015

Esto ya se ha vivido, y en peores condiciones.

El 20 de marzo de 2015, un eclipse parcial recorrió gran parte de Europa entre las 9:00 y las 12:00 de la mañana. Es decir, justo en la franja en la que la generación fotovoltaica está subiendo a toda velocidad. La red de transporte europea tuvo que absorber la pérdida y la posterior reintegración de unos 35 GW de solar, el equivalente a unas ochenta centrales convencionales.

Los datos por países de aquel día son los más ilustrativos que existen sobre este fenómeno:

Alemania, que entonces tenía cerca de 39,7 GW fotovoltaicos instalados, vio su producción caer hasta unos 5.441 MW en el momento de máxima ocultación. Con las mismas condiciones meteorológicas pero sin eclipse, se habrían esperado alrededor de 16.200 MW. Una pérdida de aproximadamente dos tercios de la generación solar del país.

Francia ofreció el dato más elocuente: durante el máximo, la contribución de la solar a la demanda eléctrica francesa se redujo al 1 %. Su producción pasó de 1.228 MW a 456 MW en una hora, para remontar hasta 1.881 MW dos horas después.

Y un detalle que conviene recordar cada vez que se anuncia una catástrofe energética: ENTSO-E había previsto para Francia una bajada de 2.011 MW en condiciones de cielo despejado. La caída real fue de unos 1.140 MW. Un 43 % menos de lo anunciado.

El sistema aguantó sin despeinarse. No por suerte, sino porque los operadores europeos llevaban meses coordinándose para un evento cuya hora exacta conocían con años de antelación.

Qué le pasa exactamente a tu instalación

Vamos a lo concreto, porque es lo que probablemente te trajo hasta aquí.

Tu producción baja, y luego vuelve. No hay nada más.

Un eclipse no es un fenómeno eléctrico: es simplemente menos luz. Tus paneles reciben menos irradiancia y generan proporcionalmente menos. Es lo mismo que ocurre cuando pasa una nube densa, solo que más lento, más profundo y perfectamente previsible.

Algunos matices que sí tienen interés técnico:

  • La caída no es proporcional al porcentaje de sol tapado. El disco solar no brilla igual en el centro que en los bordes —el fenómeno se llama oscurecimiento del limbo—, así que cuando la Luna cubre la zona central, la irradiancia cae más de lo que sugiere el porcentaje de superficie ocultada. Un 50 % de disco tapado no significa un 50 % menos de producción.
  • Tu microinversor no sufre. Un microinversor no tiene que hacer nada especial: su seguidor del punto de máxima potencia (MPPT) se readapta continuamente a la irradiancia disponible, igual que hace mil veces al día con las nubes. No hay que desconectar nada, no hay que apagar nada, y no hay riesgo de daño para el equipo.
  • Los paneles se enfrían, y eso les viene bien. Los módulos fotovoltaicos tienen coeficiente de temperatura negativo: rinden algo mejor cuanto más frescos están. Durante un eclipse la temperatura ambiente baja de forma perceptible. El efecto existe, es medible, y es completamente irrelevante comparado con la pérdida de irradiancia. Pero está ahí.
  • Y mañana, en España, casi no lo vas a notar. A las 20:30 de un día de agosto, con el sol a menos de 10 grados sobre el horizonte, un kit de balcón ya está produciendo una fracción mínima de su máximo diario. Si miras la app durante el eclipse verás una curva bonita, pero estarás mirando el final de la jornada, no un desplome.

Si tienes instalación y quieres capturar el dato, la curva de mañana entre las 19:30 y las 21:20 es una rareza que no vas a poder repetir hasta 2027. Merece una captura de pantalla.

(Un apunte que no es eléctrico pero es divertido: es probable que el alumbrado público y las luces con sensor crepuscular se enciendan solas durante el eclipse. Sus fotocélulas no saben de astronomía.)

Los 5 GW que no importan y los 15 GW que sí

Aquí está la razón por la que este artículo existe.

Mañana el sistema eléctrico español va a perder unos 5 GW de generación solar. Sabemos la hora, sabemos la magnitud, sabemos cuánto durará y sabemos que volverá. Los operadores llevan meses preparando reservas para ese hueco concreto. No pasará nada.

El 28 de abril de 2025, a las 12:33, el sistema eléctrico peninsular perdió 15 GW en cinco segundos. Aproximadamente el 60 % de la generación activa en ese instante. No lo sabía nadie, no lo esperaba nadie, y no había un plan para ese minuto.

Cincuenta millones de personas se quedaron sin luz en España, Portugal y Andorra. La recuperación se prolongó hasta la madrugada del día siguiente. Fue el incidente más grave del sistema eléctrico europeo en más de dos décadas.

La diferencia entre los 5 GW de mañana y los 15 GW de aquel lunes no es la magnitud. Es el aviso.

Un eclipse es un espectáculo precisamente porque es previsible. Un apagón es un problema precisamente porque no lo es. Y ningún hogar puede predecir cuándo le va a tocar el segundo.

Lo que sí puedes controlar

De esto va, en el fondo, la transición energética doméstica: no de generar más, sino de no depender del momento.

Un panel solar produce cuando hay sol. Eso es maravilloso a las dos de la tarde y perfectamente inútil a las once de la noche, o durante un apagón general, o —anecdóticamente— durante un eclipse.

Lo que rompe esa dependencia es el almacenamiento. Una batería doméstica te permite hacer tres cosas que un panel solo no puede:

  • Guardar la energía que generas de sobra al mediodía para usarla por la noche, cuando la electricidad es más cara.
  • Cargar barato en las horas valle si tienes tarifa dinámica, y consumir de la batería en las horas caras.
  • Seguir teniendo luz cuando la red no la tiene, si el equipo cuenta con función de respaldo.

Mañana no vas a necesitar una batería por el eclipse. Ese es justo el punto: el eclipse es el ensayo general, con hora concreta y aviso de años. El que importa no avisa.

Tres días de precios eclipsados

Del 12 al 14 de agosto bajamos los precios:

  • 10 % de descuento con el código ECLIPSETORNASOLAR en baterías Anker SOLIX, kits configurables, expansiones, Smart Meter, paneles y accesorios.
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El código caduca a las 23:59 del 14 de agosto. Ver las baterías →

Para verlo con seguridad

No mires al sol directamente en ninguna fase parcial: ni con gafas de sol, ni a través del móvil, ni con radiografías ni con cristales ahumados. Solo con gafas homologadas ISO 12312-2.

Durante la totalidad —y únicamente si estás dentro de la franja, y únicamente mientras dura— se puede mirar a simple vista. En cuanto reaparece el primer destello de sol hay que volver a taparse de inmediato.

Y busca un sitio con el horizonte oeste completamente despejado: con el sol a 3–10 grados, un edificio, una colina o la calima pueden dejarte sin eclipse.

Nosotros vendemos paneles solares, no gafas. Pero preferimos que conserves la vista para ver el de 2027.

Tornasol Energy, Towards Energy Autonomy

Fuentes

  • Instituto Geográfico Nacional — Eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026: astronomia.ign.es
  • pv magazine España — Los operadores de redes de transporte europeos se preparan para el eclipse solar (10/08/2026): pv-magazine.es
  • Agencia SINC — La otra sombra del eclipse: un test de estrés para la red eléctrica: agenciasinc.es
  • EFE / Infobae — ¿Cómo afecta el eclipse total de sol al sistema eléctrico y la producción fotovoltaica? (08/08/2026): infobae.com