En enero de 2026, California ha puesto sobre la mesa un cambio regulatorio con potencial para acelerar un mercado que, en EE. UU., todavía no ha explotado: la solar enchufable o solar de balcón. Environmental Working Group (EWG) lo explica con claridad en dos piezas recientes: la presentación del proyecto de ley y el análisis de cómo “enchufar el sol” puede bajar la factura.

1) El contexto en EE. UU.: electricidad cara + ciudades densas = demanda de soluciones pequeñas

El punto de partida no es “tecnológico”, es económico. EWG enmarca la propuesta en una realidad muy concreta: los precios de la electricidad residencial en California se han disparado y las familias necesitan alivio. En un estado urbano y con alta proporción de alquiler, gran parte de la población no puede (o no quiere) asumir una instalación solar tradicional en tejado.

En otras palabras: hay demanda de autoconsumo, pero el modelo clásico deja fuera a millones de hogares. La solar enchufable aparece como la alternativa obvia porque reduce barreras de entrada: menos inversión, menos obra y, sobre todo, menos fricción regulatoria… si la ley acompaña.

2) Qué cambia exactamente en California: SB 868 y el “Plug Into the Sun Act”

Según EWG, la propuesta en California es la Senate Bill 868 (SB 868), impulsada por el senador Scott Wiener. El objetivo: desbloquear el uso de dispositivos solares enchufables eliminando requisitos que, para sistemas pequeños, funcionan como un “muro” de entrada.

Los puntos críticos que destacan los artículos de EWG

  • Eliminar requisitos de interconexión con la utility para estos dispositivos: que no puedan obligar al usuario a notificar, pedir permiso o pagar cargos/fees solares por “enchufar” un kit plug-in. (EWG lo formula como liberar el plug-in solar de requisitos de interconexión y de tasas asociadas.)
  • Estándares de seguridad actualizados: SB 868 obligaría a fabricantes a cumplir los estándares de seguridad al día para este tipo de equipos, reduciendo el argumento clásico del “riesgo” como excusa para frenar el mercado.
  • Enfoque directo a hogares urbanos y alquiler: el framing de EWG es “accesibilidad” (renters, pisos, viviendas pequeñas), no solo “transición energética”.

La lectura importante aquí es estratégica: EE. UU. no está discutiendo si la tecnología existe (existe), está discutiendo si su regulación va a seguir tratándola como si fuera una planta fotovoltaica convencional. Si SB 868 sale adelante, la adopción puede acelerarse por pura lógica de mercado.

3) Los números que importan: ahorro estimado y cobertura de consumo

EWG (y los promotores citados en su cobertura) aterrizan el debate en cifras comprensibles para el consumidor: un sistema plug-in puede reducir el consumo de red de un hogar hasta en torno a un 30%, lo que en California se traduce en un ahorro anual que suele estimarse alrededor de ~450 USD/año (orden de magnitud, dependiendo de uso, orientación y tarifas).

No es “independencia total”, pero sí un recorte realista y medible en una factura alta, especialmente cuando parte del consumo diurno es constante (nevera, router, standby, pequeños electrodomésticos).

4) Europa ya lo ha normalizado: el dato clave de Alemania (y por qué EE. UU. va tarde)

El contraste con Europa no es opinable: es cuantificable. SolarPower Europe publicó en 2025 un informe específico sobre plug-in solar PV y sitúa a Alemania como líder de adopción. La cifra que se repite en su material público es muy clara: más de 780.000 sistemas plug-in registrados en Alemania a finales de 2024.

El propio ecosistema europeo reconoce además una realidad incómoda (y reveladora): las estimaciones apuntan a que podría haber muchos más en uso (millones) por infrarregistro. Esto es justamente lo que diferencia a un mercado “en marcha” de uno “atascado”: cuando hay adopción masiva, el debate se desplaza de “si se puede” a “cómo lo hacemos seguro y escalable”.

La diferencia real: regulación que acompaña

En Europa, la solar de balcón crece porque la barrera normativa es más baja y el producto se percibe como algo doméstico y modular. En EE. UU., EWG describe el problema opuesto: reglas pensadas para sistemas grandes aplicadas a sistemas pequeños. Por eso California es relevante: está intentando corregir esa desalineación.

5) España: mucho sol y un marco de autoconsumo simplificado (pero no idéntico al “plug-in” alemán)

España no es Alemania en volumen de “solar de balcón”, pero sí tiene una ventaja estructural: recurso solar. En lo regulatorio, el marco de autoconsumo se simplificó de forma importante con el Real Decreto 244/2019. Una idea clave del texto (publicado en el BOE) es que las instalaciones en modalidad “sin excedentes” están exentas de permisos de acceso y conexión.

¿Por qué importa esto para el debate EE. UU. (y para lo que plantea EWG)? Porque ilustra el mismo principio: cuando la norma reduce fricción innecesaria, más hogares pueden entrar al autoconsumo. La discusión en California va justo de eso: quitar “red tape” y fijar estándares claros para sistemas pequeños.

6) Qué significa esto (de verdad) para el mercado estadounidense

Si SB 868 avanza, la consecuencia probable no es solo “más paneles en balcones”. Es un cambio de modelo: el autoconsumo deja de ser un producto casi exclusivo para propietarios de viviendas unifamiliares y empieza a encajar en el tejido urbano.

En un mercado como California, que suele marcar tendencia regulatoria en EE. UU., el efecto demostración puede ser potente. Si se simplifica la adopción y se quitan tasas/obligaciones que hoy frenan a los usuarios, el crecimiento puede ser rápido, exactamente como ocurrió en Europa cuando el producto se normalizó.

Conclusión: California está “desbloqueando” una categoría; Europa demuestra que puede escalar

La tesis que dejan los artículos de EWG es sencilla y contundente: el freno principal del plug-in solar en EE. UU. no ha sido la tecnología, sino la regulación. California está intentando corregirlo con SB 868: menos burocracia, menos poder de veto de las utilities en sistemas pequeños y estándares de seguridad claros.

Europa, y en particular Alemania (con más de 780.000 sistemas registrados a finales de 2024), demuestra que cuando se normaliza el formato, el mercado responde. Ahora le toca a EE. UU. decidir si quiere competir en esa liga… o seguir tratándolo como una rareza.

Tornasol Energy, Towards Energy Autonomy

Fuentes principales: EWG (News Release): California senator introduces “balcony solar” bill y EWG (News): How plugging into the sun could help Californians