Una batería doméstica guarda energía barata —la que generan tus placas al mediodía o la que compras de madrugada— para gastarla cuando la electricidad es cara. Eso es todo. Lo difícil no es entender el concepto, es acertar con el tamaño y con el tipo, y ahí la respuesta cambia bastante si vives en un piso o en una casa con jardín.

Esta guía va de eso: de cómo elegir según tu vivienda real, no según el catálogo.

En resumen

  • Dimensiona por el consumo de la franja cara, no por tu consumo total ni por la potencia de tus placas.
  • En un piso, lo que suele decidir es el espacio y la comunidad. En un unifamiliar, la capacidad.
  • Para un hogar medio español, entre 2 y 5 kWh cubren la mayoría de los casos.
  • No necesitas placas solares para que una batería te ahorre, pero sí una tarifa con diferencia horaria.
  • Una batería solo te da luz en un apagón si tiene salida de respaldo, y solo en esa toma.
  • Empieza por lo razonable con un equipo ampliable antes que sobredimensionar de entrada.

Lo primero: qué vivienda tienes

Es la pregunta que más condiciona la compra y la que menos se hace.

Si vives en un piso

Tu limitación no suele ser el dinero, es el sitio y los permisos. Una batería doméstica ocupa más o menos lo que una maleta de cabina y pesa entre 25 y 45 kilos, así que necesita un rincón estable: un office, un trastero, un tendedero cubierto o un balcón con algo de protección.

La buena noticia es que en un piso la batería tiene más sentido que las placas, no menos. Si no tienes balcón orientado al sur, o la comunidad no te deja colgar nada de la fachada, la batería sigue funcionando: carga de la red en las horas baratas y descarga en las caras. No generas energía, pero la compras mejor. Las que admiten esa forma de trabajar están en baterías sin placas solares.

Sobre lo que puede y no puede decidir tu comunidad de vecinos, lo desarrollamos entero en si tu comunidad puede prohibirte instalar placas o una batería.

Si vives en un unifamiliar

Aquí cambia todo. Tienes cubierta, tienes sitio y normalmente tienes más consumo: bomba de calor, piscina, quizá un coche eléctrico. La limitación deja de ser el espacio y pasa a ser cuánta capacidad compensa.

Con superficie de cubierta disponible, la combinación de paneles y batería grande empieza a tener sentido de verdad, porque tienes excedente real que guardar. Y con varios equipos de alto consumo, la salida de respaldo deja de ser un lujo.

Si es una segunda vivienda

Caso que casi nadie comenta. En una casa que usas fines de semana, la batería pasa casi todo el tiempo sin trabajar, así que la amortización se alarga mucho. En cambio la parte de respaldo gana peso: una casa de campo con cortes frecuentes es donde más se agradece una toma que siga dando corriente.

Cuánta capacidad necesitas de verdad

El error más caro es dimensionar por el consumo total del hogar. Lo que tienes que mirar es cuánta energía gastas en la franja cara, que es la que la batería te va a evitar comprar.

Como referencia práctica, en un hogar medio español el tramo de 19:00 a 00:00 concentra la mayor parte del consumo caro del día. Si cubres esa franja, has capturado casi todo el ahorro posible.

  • Una o dos personas, piso, consumo moderado: entre 2 y 2,7 kWh suele ser suficiente.
  • Familia en piso o adosado: la horquilla de 5 kWh es la que más encaja. Están agrupadas en baterías de 5 kWh.
  • Unifamiliar con bomba de calor o coche eléctrico: por encima de 5 kWh, y casi siempre con un equipo ampliable para crecer con datos reales.

Son puntos de partida, no verdades. El cálculo bueno lo tienes paso a paso en la guía de dimensionado, y si quieres estimar producción antes de tener datos propios, en la calculadora basada en PVGIS.

Con placas o sin placas

Las dos vías funcionan y no son excluyentes.

Con placas: la batería guarda el excedente que hoy se te va a la red. Ahí el argumento es directo, porque lo que te compensan por verter está muy por debajo de lo que pagas al comprar.

Sin placas: la batería carga de la red cuando la electricidad está barata y descarga cuando está cara. Requiere una tarifa con diferencia horaria suficiente entre tramos. Con tarifa plana no hay nada que arbitrar y no compensa.

La mayoría de los equipos actuales hacen las dos cosas, así que empezar sin placas no te cierra la puerta a añadirlas después.

Respaldo: qué pasa si se va la luz

Conviene entenderlo antes de comprar, porque genera muchos malentendidos.

Una batería enchufada a una toma de casa no mantiene la luz de la vivienda durante un apagón. Su electrónica lleva protección anti-isla y se desconecta en cuanto detecta que la red ha caído, por seguridad de quien esté reparando la línea.

Lo que sí funciona es la salida de respaldo: una toma propia del equipo que sigue dando corriente durante el corte. Alimenta lo que enchufes ahí, hasta la potencia que entregue, no los enchufes de la casa. Con 1.200 o 2.500 W según el modelo tienes para nevera, router, luces y cargar dispositivos. No para horno, vitrocerámica ni aire acondicionado.

Los modelos que la llevan están en baterías anti-apagón, y el contexto de por qué esto ha dejado de ser una rareza lo contamos en qué dice el borrador europeo sobre cortes selectivos.

Dónde se instala

Otra pregunta que condiciona el modelo más de lo que parece.

En interior vale casi cualquier equipo, siempre que sea un sitio ventilado y estable. Mira el nivel de ruido si va a estar cerca de un dormitorio: los que se refrigeran por convección natural, sin ventiladores, son silenciosos.

En exterior —balcón, terraza, azotea, porche o jardín— hay que mirar dos datos concretos que publicamos en todas las fichas:

  • Protección IP: IP65 o IP66 admiten intemperie. Por debajo, no.
  • Temperatura mínima de carga: es el dato que casi nadie publica y el que decide si la batería sigue cargando en enero en Burgos o se queda parada. Algunos modelos incorporan calefactor interno precisamente para eso.

Si vives en costa, comprueba además que tenga tratamiento frente a corrosión marina.

Qué mirar antes de comprar

Los datos que de verdad separan un equipo de otro, y que publicamos en todas nuestras fichas para que puedas compararlos sin buscarlos por ahí:

  • Capacidad en kWh y capacidad máxima ampliada: lo que almacena hoy y hasta dónde puede llegar.
  • Potencia de salida en vatios: cuánto puede entregar a la vez. De poco sirven 10 kWh si salen a 800 W y tu casa pide 2.000.
  • Respaldo y su potencia: son dos datos distintos.
  • Entrada solar y número de MPPT: cuántos paneles admite y si pueden ir en orientaciones distintas.
  • Carga desde la red: si puede llenarse sin sol.
  • Ciclos declarados: entre 6.000 y 10.000 es lo habitual en química LFP.
  • Garantía del fabricante, además de los 3 años de garantía legal en España que respondemos nosotros.

Puedes filtrarlas por estos criterios en nuestro catálogo de baterías.

Empieza pequeño y amplía

Es el consejo que más dinero ahorra. Dimensionar de más es caro y no se recupera; dimensionar de menos es frustrante. Con un equipo ampliable compras la capacidad que necesitas hoy, mides unos meses con datos reales y decides con información.

El indicador es simple: si vacías la batería a diario y sigues comprando energía de la red por la noche, amplía. Si te sobra capacidad al amanecer, el módulo extra no te va a ahorrar nada.

Preguntas frecuentes

¿Qué batería necesito para una casa?

Depende de cuánta energía consumes en la franja cara, no de los metros de la vivienda. Para un hogar medio español, entre 2 y 5 kWh cubren la mayoría de los casos. Por encima tiene sentido si hay bomba de calor, piscina o coche eléctrico.

¿Merece la pena una batería si vivo en un piso?

Sí, y a veces más que las placas. Si no puedes instalar paneles por orientación o por la comunidad, una batería que carga de la red en horas baratas sigue ahorrándote. La condición es tener una tarifa con diferencia horaria.

¿Cuánto se ahorra con una batería doméstica?

Depende de tu tarifa, de tu curva de consumo y de si tienes excedente solar. Hicimos el cálculo completo, con números y sin redondear a favor, en cuánto ahorra de verdad una batería solar.

¿Puedo poner la batería en el balcón o en la terraza?

Sí, si el modelo declara protección IP65 o superior y el rango de temperatura de tu zona entra dentro del suyo. Comprueba también que quede estable y protegida del sol directo en verano.

¿Necesito permiso o algún trámite?

Depende de la potencia que inyectes a tu instalación interior y de si quieres cobrar excedentes. El marco completo, con las fuentes oficiales, está en la guía de normativa de baterías y kits solares.

¿Cuánto dura una batería doméstica?

Los fabricantes declaran entre 6.000 y 10.000 ciclos completos en las baterías LFP, que son las que montan los equipos actuales. Con un ciclo diario, eso son del orden de 16 a 27 años de uso.

Tornasol Energy, Towards Energy Autonomy