Un microinversor convierte en corriente alterna la corriente continua que genera un panel solar, y lo hace en el propio panel en lugar de en un armario compartido para toda la instalación. Esa diferencia, que parece menor, es lo que permite que un kit solar se enchufe a una toma corriente de casa sin obra ni cuadro eléctrico nuevo.

Es también la pieza que más dudas genera al comprar, porque su potencia no coincide con la de los paneles y porque es la que determina qué trámites necesitas. Vamos con ello.

En resumen

  • El microinversor convierte de continua a alterna panel a panel. Un inversor de string lo hace para toda la instalación a la vez.
  • Lleva protección anti-isla: si se va la luz, se desconecta solo. Es lo que hace seguro enchufarlo a la red doméstica.
  • Lo que cuenta para la normativa es su salida en vatios, no la potencia pico de los paneles.
  • Es normal y correcto montar más vatios de panel que de microinversor.
  • Si tu batería lleva sus propios MPPT, probablemente no necesites microinversor ninguno.

Qué es y en qué se diferencia de un inversor de string

Un panel solar genera corriente continua. Los electrodomésticos funcionan con alterna. Alguien tiene que hacer la conversión, y hay dos formas de plantearla.

La clásica es el inversor de string: todos los paneles se conectan en serie y llevan la continua hasta un único inversor, normalmente en un armario o en la pared del garaje. Es lo que monta una instalación de tejado convencional.

La otra es el microinversor: cada panel, o cada pareja de paneles, lleva el suyo propio pegado detrás. Sale ya corriente alterna del panel.

La consecuencia práctica más importante es que con microinversores cada panel trabaja por su cuenta. En una conexión en serie, el panel con peor rendimiento arrastra a los demás: si uno está en sombra, toda la cadena baja. Con microinversores, el que está en sombra produce menos y los otros siguen a su ritmo. En un balcón o una terraza, donde las sombras de una barandilla, un toldo o el edificio de enfrente son inevitables, eso importa mucho.

Por qué los kits enchufables llevan microinversor

Porque es lo que permite que la salida del kit sea un enchufe normal. Si el panel entregara continua, harías falta un inversor aparte y una instalación que lo aloje. Con el microinversor detrás del panel, lo que llega al final del cable ya es corriente alterna a 230 V, igual que la de casa.

Eso es lo que convierte un kit solar en algo que monta el propio usuario en una tarde, y no en una obra. Lo explicamos entero en qué es un kit solar enchufable.

La protección anti-isla, que es la que lo hace seguro

Este es el punto que conviene entender, porque es el que responde a la pregunta de si enchufar un kit a la red es peligroso.

Todo microinversor homologado incorpora una protección llamada anti-isla. Vigila permanentemente la tensión y la frecuencia de la red. Si detecta que la red ha caído, se desconecta en milisegundos y deja de inyectar.

Eso evita el escenario que preocupa: que una instalación doméstica siga metiendo corriente en una línea que los operarios de la compañía creen muerta mientras la reparan. Con anti-isla no puede ocurrir, porque el microinversor necesita ver red viva para funcionar.

Tiene un efecto secundario que sorprende a mucha gente: un kit solar sin batería no te da luz durante un apagón, precisamente porque el microinversor se apaga. Para tener corriente en un corte hace falta una batería con salida de respaldo.

Cuántos vatios de panel admite un microinversor

Más de los que dice su cifra, y a propósito.

Un panel de 400 W de pico entrega esos 400 W solo en condiciones de laboratorio: irradiancia máxima, temperatura ideal, orientación perfecta. En un balcón español real, la mayor parte del año da bastante menos. Por eso es habitual y correcto montar, por ejemplo, 1.000 W de panel sobre un microinversor de 800 W.

Lo que ocurre en los momentos punta es que el microinversor recorta: entrega su máximo y desprecia el excedente instantáneo. A cambio, durante muchas más horas del día estás cerca de su potencia nominal en vez de muy por debajo. El resultado neto es más energía al año.

Cuánto puedes sobredimensionar depende del fabricante. Lo que no conviene es hacerlo a ojo: revisa la entrada máxima que declara el equipo.

El microinversor y el límite de 800 VA

Aquí hay una confusión muy extendida y que sale cara.

El umbral de 800 VA de la instrucción técnica ITC-BT-40 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, apartado 4.3, se refiere a la potencia que el generador puede entregar a la instalación. En un kit enchufable, eso es la salida del microinversor, no la suma de los vatios pico de los paneles.

Dicho de otra forma: puedes tener 1.200 W de panel en el balcón y seguir por debajo del umbral si tu microinversor entrega 800 W. Lo que se mide es lo que sale hacia tu instalación.

Por debajo de ese umbral el procedimiento es sensiblemente más sencillo. Lo hemos desarrollado con las fuentes oficiales en la guía de normativa de baterías y kits solares.

Vertido cero con microinversor

Vertido cero significa no inyectar nada a la red: toda la energía se consume en casa. Con un microinversor no basta con querer, porque el aparato por sí solo no sabe cuánto está gastando tu casa.

Hace falta un medidor inteligente en el cuadro que lea el consumo instantáneo y le diga al microinversor, o a la batería, que module su salida para no pasarse. Ese es el papel de los smart meters que acompañan a los equipos.

Cuándo tiene sentido configurarlo así y cuándo no, lo explicamos en vertido cero: qué es y cuándo lo necesitas.

Cuándo no necesitas microinversor

Cada vez con más frecuencia, y conviene saberlo antes de comprar uno suelto.

Las baterías domésticas actuales suelen llevar sus propios reguladores con seguidores de máxima potencia, los MPPT. Eso significa que los paneles se conectan directamente a la batería y es ella la que gestiona la conversión de principio a fin. No hay microinversor en medio, y hay una conversión menos, así que se pierde menos energía por el camino.

En ese montaje, el microinversor sobra. Puedes comprobarlo en la ficha de cada equipo: si declara entrada solar en vatios y número de MPPT, admite paneles en directo.

El caso en el que sí lo necesitas es el contrario: si ya tienes paneles con microinversor instalados y quieres añadir almacenamiento, la batería tendrá que ser de acoplamiento en alterna, porque lo que le llega ya es corriente alterna.

Preguntas frecuentes

¿Qué microinversor necesito para 2 paneles?

Depende de la potencia de esos paneles y de cuánto quieras inyectar. Dos paneles de 400 W suman 800 W de pico, que en la práctica rara vez se alcanzan a la vez. Un microinversor de 600 a 800 W de salida es la horquilla habitual para esa configuración. Comprueba también que admita dos entradas independientes si los paneles van a tener orientaciones o sombras distintas.

¿Un microinversor de 300 W o de 400 W se queda corto?

Para un solo panel, no. Un microinversor de 300 o 400 W es lo adecuado para instalaciones de un panel, típicas en balcones pequeños. El límite lo marca el espacio que tengas, no el microinversor.

¿Puedo enchufar el microinversor a cualquier toma de casa?

Técnicamente encaja en una toma Schuko normal, y así funcionan los kits enchufables. Lo que conviene es que sea un circuito en buen estado y no compartirlo con aparatos de mucho consumo a través de regletas. Qué puedes hacer tú y dónde está el límite lo detallamos en instalar placas solares sin electricista.

¿El microinversor funciona si se va la luz?

No, y es intencionado. La protección anti-isla lo desconecta cuando desaparece la red. Si quieres corriente durante un apagón necesitas una batería con salida de respaldo: las hemos agrupado en baterías anti-apagón.

¿Cuánta energía voy a producir de verdad?

Depende de la orientación, la inclinación, la zona y las sombras. Lo calculamos con datos reales en cuánta energía produce un panel solar en un balcón español.

Tornasol Energy, Towards Energy Autonomy